El rugby se hace fuerte en Isla de Pascua

En el sorteo de grupos del Seven de Viña del Mar, de inmediato, hay un par de rugbistas que llaman la atención. Sus rasgos polinésicos resaltan de entrada, junto con los collares de caracoles de mar que cuelgan de sus cuellos. Se trata de los miembros del club Matamu’A RC, compuesto por personas Rapa Nui y residentes en la isla, que durante este fin de semana disputará la Copa de Clubes del clásico certamen viñamarino.

Su aspecto recuerda a jugadores neozelandeses, fijianos o samoanos. Pero no, son chilenos y quieren introducirse en los circuitos nacionales de la disciplina.

El ascenso de Nicanor Machuca, jugador Rapa Nui que defendió a la Roja en el Mundial M20 de Temuco en 2013, abrió una nueva puerta: en Isla de Pascua podría estar el futuro del rugby chileno.

Carlos Morandé, reconocido primera línea nacional, así lo entendió, por lo que desde hace un par de años que está empeñado en implantar la disciplina entre los nativos. Su última apuesta fue comenzar a dictar cursos a los niños y jóvenes de la zona. “El año pasado armamos el club. Hubo antes un proyecto de la Federación, pero no resultó. Ahora trataremos nosotros de instaurarlo”, asegura.

Para ello, junto con la municipalidad pascuense decidieron el año pasado dictar un ramo electivo de rugby, partiendo desde Primer Año Básico hasta Cuarto Medio.

“El biotipo del jugador Rapa Nui es similar al de los maori, tonganos o samoanos. Se podría decir que están hechos para esto. Son personas muy atléticas, que no temen al contacto ni menos al tackle”, reconoce Matías Porter, ex hooker del Sporting RC, radicado hace un par de años en la isla.

James Grant, Cónsul de Gran Bretaña en la Isla de Pascua, es otro de los que compone el equipo. En Inglaterra, el rugby es una pasión de multitudes y él desde pequeño que lo practicó, llegando a pertenecer incluso a la selección de la Universidad de Cambridge.

A sus 37 años y alejado hace más de 12 de las canchas, no dudó en la invitación y entusiasta se sumó al proyecto. “Hace mucho tiempo que tenía la idea de jugar en la isla. En la polinesia es un deporte que tiene mucho futuro”, reconoce.

“Matamu’A es el nombre de nuestros ancestros, de nuestro linaje y en honor a ellos es que le pusimos el nombre al club”, asegura Koahi Tuki, uno de los jugadores Rapa Nui. Desde los 13 años que él descubrió el rugby; ahora, ya con 21, sigue tan entusiasta como en aquel entonces y aunque jugará en una especialidad que no le acomoda (el seven a side), no dudó en embarcarse al “conti” cuando supo de la invitación.

Eso sí, el jugador de 1.80 metros de estatura y 110 kilos de peso corporal comenta que su deporte en la isla “no es tan común como lo es el canotaje polinésico, donde somos campeones sudamericanos y segundos a nivel mundial. Nosotros somos pequeños grupos que tratamos de mantener el rugby, porque nos identifica junto con los otros equipos de la polinesia”.

Este jefe de cuadrilla de Conaf ha vivido todo el proceso que la ovalada lleva en la zona. Gracias a ello tuvo la oportunidad de recibir becas de intercambio en los distintos colegios británicos nacionales.

“Nos propusimos sacar adelante el rugby y motivar a los muchachos para que entrenen. Queremos demostrar que abre posibilidades de estudio, de becas de intercambio como me pasó a mí y a Nicanor”, apunta.

Más información: Diario La Tercera

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